El colosal cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA ha sido trasladado una vez más a su plataforma de lanzamiento, lo que indica un esfuerzo renovado para enviar astronautas en una misión de sobrevuelo lunar, una hazaña que la humanidad no ha intentado en más de medio siglo. La medida se produce tras un retraso en marzo causado por una falla en el sistema de helio del cohete, que requirió reparaciones en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) de la NASA.
Reparación y reposicionamiento
Desde entonces, los ingenieros han abordado el problema del helio y ahora están realizando pruebas finales en la plataforma para confirmar que el cohete está listo para una ventana de lanzamiento que se abrirá a principios de abril. El SLS, de casi 100 metros de altura y un peso aproximado de 5.000 toneladas, fue transportado a través del Crawler-Transporter 2, un enorme vehículo de orugas construido en 1965 para las misiones Saturn V. El viaje de cuatro millas hasta la plataforma de lanzamiento, realizado a un ritmo deliberado de alrededor de 1,6 kilómetros por hora, duró hasta 12 horas.
Este movimiento lento y cuidadoso no es accidental; está diseñado para minimizar la tensión sobre el cohete y la torre multimillonarios. El ritmo gradual también permite a los equipos identificar y corregir cualquier cambio inesperado durante el transporte. El equipo de Artemis II (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen) ya entró en cuarentena previa al vuelo, listo para viajar a Florida más cerca del despegue para los ensayos finales.
Comprobaciones del sistema y fechas de lanzamiento
En la plataforma, los ingenieros verificarán las reparaciones realizadas en el VAB, asegurando que ningún componente se mueva durante el tránsito. Volverán a conectar la torre de lanzamiento, realizarán pruebas de presión en el sistema de helio y ejecutarán cuentas regresivas simuladas sin cargar combustible en los tanques. El equipo de gestión de la misión de la NASA revisará los datos días antes de la primera oportunidad de lanzamiento el 1 de abril para determinar si se debe proceder.
La misión en sí será un viaje de diez días alrededor de la cara oculta de la Luna antes de regresar a la Tierra. La NASA tiene como objetivo un lanzamiento a las 18:24 EDT del 1 de abril (23:24 en el Reino Unido), con ventanas de respaldo disponibles hasta el 6 de abril y una última oportunidad el 30 de abril.
Por qué esto es importante
El programa Artemis es fundamental porque representa un regreso deliberado a la exploración tripulada del espacio profundo. La fuga anterior de helio pone de relieve los riesgos inherentes a los complejos sistemas de cohetes y la importancia de realizar pruebas rigurosas. No se trata sólo de volver a llegar a la Luna; se trata de establecer una presencia sostenible allí, allanando el camino para futuras misiones como Artemis III (2027) y Artemis IV (2028), cuyo objetivo es llevar astronautas a la superficie lunar.
La misión Artemis II es un paso necesario hacia la exploración lunar a largo plazo y demuestra que la NASA puede enviar humanos de manera confiable más allá de la órbita terrestre.
El éxito del programa también es vital para el creciente sector espacial comercial, ya que demuestra que las iniciativas gubernamentales aún pueden impulsar la innovación e inspirar la inversión privada en tecnologías espaciales.



















