Poderosas tormentas invernales están acelerando la erosión a lo largo de las costas de Devon y Cornwall, arrancando arena y reduciendo la altura de las playas hasta 2 metros (6,6 pies) en algunas áreas. Esta rápida remodelación del paisaje está generando preocupación entre los residentes sobre la estabilidad a largo plazo de las comunidades costeras, y algunos temen que sus hogares eventualmente se pierdan en el mar.
Erosión dramática e impacto comunitario
Tormentas recientes, como la tormenta Ingrid, han causado daños importantes a las propiedades frente al mar. Peter Walton, un residente de Torcross, encontró su casa muy dañada, con ventanas delanteras perdidas a pesar de la presencia de contraventanas protectoras. El evento destacó la vulnerabilidad de la vida costera, incluso con las defensas marítimas existentes.
Gail Stubbs, propietaria del Start Bay Inn, expresó preocupaciones más profundas sobre el futuro de su aldea. Describió una playa cada vez más pequeña, alguna vez extensa en su juventud y ahora casi desaparecida. Esta vez, añadió, el daño se siente diferente: más grave e irreversible.
Medición del cambio costero
Investigadores de la Universidad de Plymouth están empleando tecnología GPS digital para rastrear los cambios de elevación de las playas después de las tormentas. Al tomar mediciones cada 200 metros (660 pies), su objetivo es modelar las condiciones futuras de las playas, particularmente en el contexto del aumento del nivel del mar. Sus datos confirman que las playas de Torcross y Slapton han perdido aproximadamente 2 metros (6,6 pies) de altura después de la tormenta Ingrid.
La tendencia a largo plazo y el cambio climático
La reducción de 2 metros es el mayor cambio registrado en la última década, según Gerd Masselink, profesor de geomorfología costera de la Universidad de Plymouth. Esta erosión no es un incidente aislado; es parte de un patrón más amplio de arena y grava que se mueve desde el extremo occidental al este de las playas de la costa sur. Este cambio se debe a un aumento de los eventos de olas del suroeste en comparación con los del este.
En los últimos 20 años, la playa de Torcross ya ha perdido unos 6 metros (20 pies) de altura, lo que sugiere un ritmo acelerado de erosión. Se espera que la situación empeore con el cambio climático y el aumento del nivel del mar, lo que provocará inundaciones más frecuentes y una mayor erosión incluso en zonas anteriormente estables.
El futuro de la defensa costera
Masselink advierte que las estrategias de defensa actuales son insostenibles a largo plazo. Sin intervenciones amplias y costosas como fortificaciones concretas, la única solución realista puede ser una retirada estratégica de las zonas más vulnerables.
El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra) mantiene su compromiso con la protección costera, citando una inversión de £10,5 mil millones para proteger casi 900,000 propiedades para 2036. Sin embargo, la magnitud del problema sugiere que incluso con una financiación significativa, algunas comunidades pueden enfrentarse en última instancia a desplazamientos inevitables.
La erosión acelerada a lo largo de las costas de Devon y Cornwall no es sólo una cuestión medioambiental; es social y económico, lo que obliga a tomar decisiones difíciles sobre el futuro de las comunidades costeras frente al cambio climático.
































