Según un nuevo estudio, la red de satélites de Internet de Amazon, en rápida expansión, está alterando las observaciones astronómicas. La investigación, publicada en ArXiv, encontró que la constelación Leo de Amazon excede los límites de brillo establecidos por la Unión Astronómica Internacional (IAU) para minimizar la interferencia con los telescopios terrestres y espaciales.
Brillo del satélite y su impacto
Los satélites Amazon Leo, que orbitan aproximadamente a 391 millas sobre la Tierra, tienen una magnitud aparente promedio de 6,28, demasiado débil para el ojo humano, pero aún detectable incluso con equipos básicos. Aproximadamente el 25% de las observaciones muestran que los satélites son lo suficientemente brillantes como para ser visibles sin telescopios. Esto plantea un problema importante para los grandes estudios astronómicos, como los realizados en el Observatorio Vera C. Rubin, y puede incluso afectar a telescopios en órbita como el Hubble.
El problema no es exclusivo de Amazon; Los satélites Starlink de SpaceX y BlueBird de AST SpaceMobile también han sido examinados por su brillo. Los satélites BlueBird, con enormes antenas de 690 pies cuadrados, ostentan actualmente el título de los objetos artificiales más brillantes del cielo nocturno. Los satélites de Amazon, aunque más tenues que BlueBird, son ligeramente más brillantes que muchos satélites Starlink debido a las diferencias de altitud orbital.
Tendencias de brillo y esfuerzos de mitigación
Los futuros satélites Amazon Leo están programados para órbitas aún más bajas (alrededor de 366 millas), lo que probablemente aumentará su brillo. El problema es más pronunciado durante las horas del crepúsculo, cuando los satélites están iluminados por el sol. Sin embargo, Amazon ha demostrado su voluntad de colaborar con los astrónomos para reducir la interferencia.
La compañía, junto con SpaceX, está implementando métodos como partes inferiores en forma de espejo para redirigir la luz solar y reorientar los componentes del satélite para reducir los reflejos terrestres. Desde el lanzamiento de los satélites de prueba iniciales en 2023, los ingenieros de Amazon ya han avanzado en la reducción del brillo de sus dispositivos en órbita.
Por qué esto es importante
El conflicto entre Internet satelital y la investigación astronómica pone de relieve una tensión creciente entre el avance tecnológico y la observación científica. A medida que las constelaciones de satélites se expanden, invaden cada vez más la prístina oscuridad necesaria para obtener datos astronómicos precisos. Esto afecta no sólo a la astronomía profesional sino también a los observadores aficionados y a la capacidad del público en general para disfrutar del cielo nocturno. La cuestión subraya la necesidad de un diálogo continuo entre la industria y la comunidad científica para equilibrar la innovación con la preservación del acceso a nuestro universo.
Los astrónomos expresaron por primera vez su preocupación por la interferencia de los satélites con Starlink de SpaceX en 2019, cuando las primeras imágenes mostraban rastros de satélites que pasaban distorsionando las observaciones. Desde entonces, tanto SpaceX como Amazon han mostrado voluntad de abordar el problema, sugiriendo que un desarrollo responsable es posible.































