El sol desata una serie de poderosas llamaradas que indican un mayor riesgo de clima espacial

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El Sol ha estallado con cuatro grandes erupciones solares en menos de 24 horas, lo que genera preocupación sobre posibles interrupciones en los satélites, las redes eléctricas y los sistemas de comunicación. Estos eventos marcan un período de mayor actividad solar que podría persistir en los próximos días.

Actividad intensa de llamaradas confirmada

La primera llamarada, un evento de clase X1.0, ocurrió a las 12:33 UTC del 1 de febrero. Esto fue seguido por una llamarada X8.1 aún más poderosa apenas once horas después, a las 23:37 UTC. El 2 de febrero, el Sol lanzó una llamarada de X2,8 a las 00:36 UTC y otra llamarada de X1,6 a las 08:14 UTC.

Las llamaradas de clase X representan la categoría más intensa de erupciones solares. La erupción X8.1 fue la más fuerte desde octubre de 2024, colocándola entre las 20 erupciones más poderosas jamás registradas. Estas erupciones se originaron en la región de manchas solares RGN 4366, que recientemente giró hacia una posición orientada hacia la Tierra.

Impactos potenciales: de las auroras a las disrupciones

Las llamaradas conllevan el riesgo de eyecciones de masa coronal (CME) : expulsiones masivas de plasma del Sol. Si bien las CME pueden desencadenar espectaculares exhibiciones de auroras (luces del norte y del sur), también representan una amenaza para la infraestructura tecnológica.

  • Satélites: Las CME pueden dañar o desactivar los satélites, lo que afecta la navegación, las comunicaciones y el monitoreo del clima.
  • Redes eléctricas: Las grandes llamaradas pueden inducir corrientes geomagnéticas en las redes eléctricas, lo que podría provocar apagones generalizados.
  • Comunicaciones: Las comunicaciones por radio, incluidas las señales de GPS, pueden verse gravemente interrumpidas durante eventos solares intensos.

El ciclo solar y la actividad futura

El reciente aumento de la actividad solar se alinea con el ciclo de 11 años del Sol, que alcanzó su punto máximo en 2024. Aunque se espera que el ciclo disminuya hacia su próximo mínimo alrededor de 2030, los expertos advierten que aún pueden producirse ráfagas de actividad impredecibles.

“Si este grupo de manchas continúa evolucionando, sigue siendo complejo y entra en erupción con poderosas erupciones solares, podría haber mayores posibilidades de que se produzcan eventos de partículas energéticas e incluso posibles eyecciones de masa coronal (CME) a ​​las que prestar atención”, advierte el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA.

El Sol sigue siendo impredecible y más llamaradas o CME podrían impactar la Tierra en los próximos días. Monitorear las condiciones climáticas espaciales es crucial para mitigar posibles perturbaciones.

Estas llamaradas sirven como recordatorio del poder del Sol y su influencia en nuestro planeta, destacando la necesidad de continuar la investigación y la preparación ante los fenómenos meteorológicos espaciales.

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