El sol, como la Tierra y otros cuerpos celestes, gira sobre su eje. Pero a diferencia del día de nuestro planeta, que dura aproximadamente 24 horas, la rotación del sol está lejos de ser uniforme. La duración de un giro completo depende de desde dónde en el sol midas, e incluso de cómo lo midas. Las primeras observaciones realizadas por Galileo Galilei en el siglo XVII revelaron por primera vez que el sol gira, pero siglos de estudios posteriores han demostrado que la realidad es mucho más compleja que un simple número.
Los primeros descubrimientos: manchas solares y rotación
Las observaciones de Galileo de las manchas solares (áreas oscuras en la superficie del sol) que se mueven a través del disco solar lo llevaron a concluir que el sol gira aproximadamente una vez cada 28 días. Más tarde, a mediados del siglo XIX, el astrónomo Richard Carrington refinó esta estimación a aproximadamente 27,3 días estudiando el movimiento de las manchas solares alrededor de los 30 grados de latitud.
Sin embargo, estas primeras mediciones se vieron complicadas por el propio movimiento de la Tierra. Como observamos el sol desde una plataforma en movimiento, la velocidad de rotación parece ligeramente más lenta de lo que realmente es. Este efecto, conocido como rotación sinódica, añade casi dos días al período observado. La verdadera velocidad de rotación, en relación con las estrellas distantes, es más rápida.
Rotación diferencial: el sol no gira como un cuerpo sólido
La clave es que el sol no es sólido. Es una enorme bola de gas y sus diferentes partes giran a diferentes velocidades. Este fenómeno, llamado rotación diferencial, es la razón por la que no existe una respuesta única sobre cuánto tiempo tarda el sol en girar. El sol gira más rápido en su ecuador, completando una rotación en sólo 24,5 días. En los polos, se necesitan más de 34 días.
Esta variación no es sólo superficial. La velocidad de rotación del sol también cambia con la profundidad. Las capas exteriores, incluida la zona de convección, giran a diferentes velocidades según la latitud. Pero en el interior, en la zona radiativa, el sol gira de manera más uniforme, tardando unos 26,6 días independientemente de la latitud.
Métodos modernos: más allá de la luz visible
Hoy en día, los científicos utilizan métodos avanzados más allá de la observación de manchas solares. La heliosismología estudia las ondas sonoras que viajan dentro del sol para mapear su rotación interna, mientras que los desplazamientos Doppler miden los cambios en la frecuencia de la luz solar causados por el giro del sol. Estas técnicas confirman la rotación diferencial y proporcionan una imagen más completa de lo que era posible hace siglos.
La rotación del núcleo del sol sigue siendo un misterio. Los métodos actuales no pueden proporcionar mediciones precisas, lo que la deja como un área para futuras investigaciones.
En definitiva, la rotación del sol es un fenómeno complejo. La “rotación de Carrington” estándar de 27,3 días todavía se utiliza ampliamente para rastrear la actividad solar, pero los científicos ahora reconocen que el verdadero período de rotación varía significativamente a lo largo de la superficie del sol e incluso dentro de sus capas.


















