La NASA reprograma el alunizaje y prioriza las pruebas para misiones lunares sostenibles

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La NASA ha revisado el cronograma de su programa Artemis, retrasando el alunizaje de 2027 y, en su lugar, planificando dos posibles intentos de aterrizaje en 2028. La decisión, anunciada por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, refleja un cambio hacia un enfoque más metódico centrado en pruebas rigurosas y sostenibilidad a largo plazo en lugar de cumplir con plazos arbitrarios.

Retrasos de Artemis II y la necesidad de iteración

El aplazamiento se produce tras repetidos retrasos con la misión Artemis II, cuyo objetivo es enviar astronautas alrededor de la luna. Las pruebas recientes del cohete Space Launch System (SLS) revelaron fugas de combustible y otros problemas técnicos, lo que obligó a la NASA a retroceder el vehículo para repararlo. Esto pone de relieve las complejidades inherentes del hardware del espacio profundo y la necesidad de un progreso incremental.

“Dejar que transcurran tres años entre lanzamientos no es un camino hacia el éxito”, afirmó Isaacman, subrayando la importancia de las pruebas y el perfeccionamiento continuos.

Artemis III revisado: un campo de pruebas para módulos de aterrizaje lunares

Se ha ajustado el plan original de Artemis III, que preveía un aterrizaje directo en 2027. En cambio, Artemis III se lanzará en 2027 como una misión de encuentro, donde los astronautas probarán módulos de aterrizaje construidos comercialmente (de SpaceX y Blue Origin) y los nuevos trajes espaciales Axiom Space en órbita terrestre baja. Este paso es crucial para validar el hardware crítico antes de realizar un aterrizaje, lo que garantiza una mayor probabilidad de éxito.

Dos intentos de aterrizaje en 2028: flexibilidad y redundancia

La NASA ahora apunta a dos posibles intentos de aterrizaje lunar en 2028 con Artemis IV y V. Si bien no garantiza que ambas misiones se lleven a cabo, la agencia se está posicionando para lograr flexibilidad y redundancia, reconociendo que pueden surgir desafíos técnicos. Este enfoque contrasta con cronogramas rígidos anteriores impulsados ​​más por objetivos políticos que por realidades de ingeniería.

Actualización de SLS descartada: centrarse en los problemas principales

La NASA también abandonó los planes para actualizar el cohete SLS entre Artemis II y III. Esta decisión sugiere un reconocimiento de que los obstáculos técnicos fundamentales tienen prioridad sobre las mejoras incrementales.

Los expertos coinciden: los problemas técnicos tienen solución, la política no

Los observadores de la industria, como Jack Kiraly de la Planetary Society, han acogido con satisfacción el cambio. “Los problemas técnicos abundan en este momento”, dice Kiraly, “pero es mejor tener los problemas técnicos, porque se pueden resolver. Son la política y la burocracia las que se interponen en el camino de esas cosas”. Esto subraya una frustración más amplia con las presiones de los cronogramas arbitrarios y las restricciones presupuestarias.

Visión a largo plazo: presencia lunar sostenible

El objetivo final sigue siendo una base lunar sostenible y misiones frecuentes, pero la NASA ahora está dando prioridad a un enfoque realista e iterativo. La línea de tiempo revisada tiene como objetivo inspirar a la próxima generación de exploradores espaciales, ya que Isaacman espera ver más niños disfrazados de astronautas en Halloween.

Este ajuste estratégico refleja un reconocimiento pragmático de los desafíos inherentes a la exploración del espacio profundo. Al priorizar las pruebas y la flexibilidad, la NASA está aumentando la probabilidad de un programa lunar exitoso y duradero.

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