Los microplásticos, ahora omnipresentes en el medio ambiente y detectables en los tejidos humanos, pueden contribuir significativamente al desarrollo y progresión del cáncer gástrico. Un estudio innovador publicado en Advanced Healthcare Materials ha encontrado una fuerte correlación entre la acumulación de microplásticos en los tejidos gástricos y las alteraciones genéticas relacionadas con el crecimiento tumoral y la metástasis. Esta investigación se basa en la creciente evidencia de la presencia de microplásticos en el cuerpo humano, incluida la sangre, los pulmones, el cerebro e incluso la placa de la arteria carótida, lo que plantea serias dudas sobre los riesgos para la salud a largo plazo.
El problema: los microplásticos en los tejidos humanos
El estudio, dirigido por Anqiang Wang del Hospital Oncológico de la Universidad de Pekín, examinó muestras de tejido de 24 pacientes sometidos a cirugía de cáncer gástrico. Los investigadores descubrieron que los tejidos tumorales contenían concentraciones significativamente más altas de microplásticos en comparación con los tejidos sanos y paratumorales. Esto sugiere que las células cancerosas pueden absorber activamente más partículas microplásticas, provocando inflamación e inestabilidad genética.
Por qué esto es importante: El cáncer gástrico es la tercera causa principal de muerte por cáncer a nivel mundial, particularmente en el este de Asia, donde la prevalencia sigue siendo alta. Comprender los factores de riesgo más allá de las causas tradicionales (como la infección por Helicobacter pylori ) es fundamental para mejorar el diagnóstico, la prevención y el tratamiento.
Alteraciones genéticas provocadas por la exposición a microplásticos
El análisis del ARN en los tejidos gástricos realizado por el equipo reveló que mayores cargas de microplásticos se asociaban con:
- Regulación positiva de genes relacionados con un mal pronóstico: Estos genes promueven un comportamiento tumoral agresivo y tasas de supervivencia reducidas.
- Regulación negativa de los genes que sustentan la estructura celular: La alteración de la matriz extracelular debilita la integridad del tejido y facilita la propagación del cáncer.
- Aumento de polimorfismos de un solo nucleótido (SNP): Los microplásticos parecen catalizar mutaciones en el ADN que inician el desarrollo del cáncer.
- Fusiones de genes: El estudio identificó combinaciones de genes anormales, incluidas aquellas relacionadas con la división celular, exclusivamente en tejidos con alta contaminación microplástica.
Estos hallazgos sugieren que los microplásticos no sólo se acumulan en los tejidos cancerosos sino que también impulsan activamente cambios genéticos que impulsan la progresión del tumor.
Cómo entran los microplásticos en el cuerpo y por qué es difícil evitarlos
Los microplásticos, fragmentos de entre 1 y 5 mm, resultan de la descomposición de residuos plásticos de mayor tamaño. Entran en el cuerpo humano por ingestión (alimentos contaminados, agua) e inhalación (partículas en el aire). La gran dependencia de la industria alimentaria de los envases de plástico exacerba aún más la exposición.
El desafío: Los microplásticos ahora son omnipresentes en el medio ambiente. Esto hace imposible realizar estudios definitivos que comparen poblaciones expuestas y no expuestas. Todos están expuestos, lo que complica la búsqueda de vínculos causales.
Investigaciones futuras y la necesidad de reducción
Si bien el estudio establece una fuerte asociación, demostrar la causalidad directa requiere estudios longitudinales más amplios. Los investigadores están trabajando para perfeccionar los métodos de detección de microplásticos y realizar investigaciones epidemiológicas.
“Nuestra próxima dirección de investigación es ampliar aún más el tamaño de la muestra del estudio y confirmar la asociación entre la exposición a los microplásticos y el riesgo de cáncer gástrico desde un punto de vista epidemiológico”, señaló Wang.
En definitiva, reducir el consumo de plástico es la estrategia más eficaz para mitigar los riesgos para la salud. Esto incluye limitar los plásticos de un solo uso, evitar la exposición a altas temperaturas de los alimentos que contienen plástico y abogar por alternativas sostenibles. La creciente evidencia sugiere que proteger nuestra salud puede depender de frenar nuestra adicción al plástico.
Referencias:
L. Chen et al., Caracterización de microplásticos en cáncer gástrico humano y tejidos de control y análisis de características genéticas asociadas, Materiales sanitarios avanzados (2025), DOI: 10.1002/adhm.202504291
