Las recientes expediciones de investigación han confirmado la existencia de una colosal reserva de agua dulce, escondida bajo el fondo marino frente a la costa este. Se cree que esta fuente “secreta”, potencialmente capaz de satisfacer las necesidades de agua de la ciudad de Nueva York durante aproximadamente 800 años, se formó durante la última edad de hielo, hace unos 20.000 años. El descubrimiento confirma informes de décadas de antigüedad sobre depósitos de agua dulce que se extienden desde Nueva Jersey hasta Maine, aunque la extensión total del embalse sigue bajo investigación.
Contexto histórico y redescubrimiento
La existencia de agua dulce subterránea fue observada por primera vez por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) a finales de los años 1960 y principios de los 1970 durante evaluaciones de recursos marinos. Inicialmente, el fenómeno se consideró anómalo, con un seguimiento limitado hasta principios de la década de 2000, cuando los investigadores Brandon Dugan y Mark Person revisaron los registros del USGS. Propusieron varios mecanismos de formación: niveles bajos prolongados del mar que permitieron que las lluvias saturaran el suelo, escorrentía de las montañas costeras y, lo más destacado, agua de deshielo de los glaciares forzada bajo el lecho marino durante la última edad de hielo.
Expedición 501: Confirmando el embalse
La Expedición 501 del verano pasado tuvo como objetivo verificar estos hallazgos anteriores. Los investigadores extrajeron aproximadamente 13.200 galones de agua de tres sitios frente a Nantucket y Martha’s Vineyard, perforando hasta 400 metros debajo del fondo marino. Los análisis preliminares confirman la frescura del agua; Los niveles de salinidad en el sitio de perforación más cercano estaban dentro de los límites seguros para beber, mientras que más lejos de la costa, el agua sigue siendo significativamente menos salada que el océano.
Mecanismo de formación
La evidencia actual sugiere que la actividad glacial jugó un papel dominante en la creación del embalse. El inmenso peso de las capas de hielo durante el último período glacial probablemente impulsó el agua de deshielo profundamente en las capas de sedimentos. Los investigadores encontraron una capa de arcilla y limo impermeable que actuaba como un sello natural, impidiendo que el agua de mar se mezclara con el agua dulce de debajo, aunque no era lo suficientemente fuerte como para detener la entrada de agua glacial.
Implicaciones e investigaciones futuras
El descubrimiento tiene implicaciones importantes para la futura gestión de los recursos hídricos. Aunque actualmente se desconocen los métodos de extracción, el yacimiento representa un vasto suministro sin explotar. Los científicos ahora se centran en refinar las estimaciones de su tamaño, fechar los sedimentos para determinar el período exacto de formación y estudiar la vida microbiana dentro del depósito.
“Nuestro objetivo es proporcionar una comprensión del sistema para que, cuando alguien necesite usarlo, tenga información para comenzar, en lugar de recrear información o tomar una decisión mal informada”. – Brandon Dugan
El equipo espera resultados más definitivos dentro de un mes. El descubrimiento subraya el potencial de reservas ocultas de agua dulce en las regiones costeras, una consideración crucial dada la creciente demanda mundial de agua.
