La NASA se está preparando para un hito importante en su programa Artemis: la primera misión humana a la Luna en más de 50 años. Este fin de semana, el sábado 17 de enero, no antes de las 7 a. m. ET, la agencia comenzará a hacer rodar su enorme cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y su cápsula Orion desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy en Florida.
El lanzamiento: un viaje lento y cuidadoso
La pila SLS, que pesa 5 millones de kilogramos (11 millones de libras), recorrerá una ruta de 4 millas a un ritmo pausado de aproximadamente 1,6 km/h (1 mph). Se espera que el viaje dure hasta 12 horas y la NASA transmitirá todo el proceso en vivo en su canal de YouTube. Esta velocidad deliberada no tiene que ver con la eficiencia; se trata de minimizar el estrés en el vehículo y garantizar que todos los sistemas estén monitoreados durante el tránsito.
Por qué esto es importante: más allá de un simple lanzamiento
Este lanzamiento marca un paso fundamental hacia una órbita lunar tripulada. Artemis 2 transportará a cuatro astronautas en un vuelo de 10 días alrededor de la Luna y de regreso, lo que servirá como prueba crítica para la misión Artemis 3, cuyo objetivo es llevar humanos a la superficie lunar para 2028. El programa representa un resurgimiento de la exploración lunar, impulsado tanto por la ambición científica como por objetivos estratégicos a largo plazo.
El SLS: una bestia de la ingeniería
El sistema de lanzamiento espacial es el cohete más poderoso jamás construido, con una altura de 65 metros (212 pies). Su etapa central genera la asombrosa cantidad de 8,8 millones de libras (3,9 millones de kg) de empuje, suficiente para impulsar la cápsula Orión al espacio. El cohete funcionará con más de 700.000 galones (2,6 millones de litros) de propulsor criogénico, que se probará minuciosamente durante un ensayo general húmedo a finales de este mes.
Retrasos y preparativos
Actualmente, la misión está programada para su lanzamiento en febrero, aunque ya tiene un retraso de 15 meses con respecto al cronograma inicial. La NASA atribuye el retraso a la preparación adicional necesaria para que la cápsula Orion garantice la seguridad de la tripulación. Antes del lanzamiento, la NASA llevará a cabo una revisión integral de la preparación del vuelo, incluida una simulación completa de la cuenta regresiva del lanzamiento y practicará los procedimientos de eliminación del propulsor.
“Nos quedan pasos importantes en nuestro camino hacia el lanzamiento y la seguridad de la tripulación seguirá siendo nuestra principal prioridad en todo momento, a medida que nos acercamos al regreso de la humanidad a la Luna”, dijo Lori Glaze, Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA.
La misión Artemis 2 es más que un simple vuelo de prueba; es una demostración del compromiso renovado de la NASA con la exploración del espacio profundo y un trampolín hacia una presencia lunar sostenible.
































